jueves, 3 de octubre de 2013

Dignidad

Me daba tanto asco cuando se contoneaba frente a mí; parecía una puta cerda. Ojalá la noche
lujuriosa se la hubiese tragado, masticado y escupido en algún nido de puercos de cualquier
color antagónico al verde.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Era mi dignidad la que no me dejaba dormir por las noches. O quizás no. Apuesto a que
solamente un cuerpo de mujer es capaz de envolver tal aberración cósmica y planetaria, y me
juego todo el polvo de Ángel que mi hermano es capaz de esnifarse a que soy misójino por su
culpa… por perderla.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Ahora no me queda amor que dar a esos cristianos, pero no me quejo. La caja está precintada
y preparada para ser tirada al mar en el siguiente punto y coma. Ya no soy pretérito; me dejo
llevar por la inercia de los astros, camino a tu cama, a sus voces en mi cabeza masticando
neuronas… o chupando mi alma a sorbos denigrantes para mí.
No sé si anhelo tu vuelta,

D
I
G
N
I
D
A
D

Por: Polvo de estrellas

No hay comentarios:

Publicar un comentario