…Aquello no me dejaba ver, el olor a azufre, los maullidos de un gato, la pestilencia de lo que está mortecino.
Solo recordaba pequeñas escenas de aquella película que vi de pequeño, allá por el 2015, de eso ya solo quedan recuerdos, ruinas de lo que una vez fuimos.
Un calor terrible se adueñaba de mis manos, como si todo mi alrededor fuera
fuego y tierra. Por fin consigo desprenderme del miedo y es cuando vuelvo a
verme al espejo, cuando por fin me doy cuenta de que mi ceguera seguía ahí, los restos de una
guerra que no acaban nunca.
-Jeif,
vuelven a la guerra. Te necesitamos para comandar
-No
tardo. (¿Más allá de todo esto quedará algo de humanidad?)
-Visionpoetica-
